La actuación, que abarca una superficie de 120 metros cuadrados, responde a una demanda vecinal para dotar de sombra artificial a las zonas de juego. Esta medida busca proteger la salud de los menores y de sus acompañantes frente a las altas temperaturas, facilitando el uso de los espacios públicos durante todo el año.
Según fuentes municipales, más del 70% de las 170 áreas infantiles de la ciudad cuentan actualmente con algún tipo de protección solar, ya sea natural o artificial. El consistorio mantiene el compromiso de continuar extendiendo estas infraestructuras a otros puntos de la capital que aún carecen de ellas.
Para la ejecución de estos proyectos, el Ayuntamiento subraya la necesidad de realizar obras civiles previas que garanticen la seguridad y la resistencia de los toldos ante las condiciones meteorológicas. Estas instalaciones se suman a intervenciones previas realizadas en otros barrios y zonas de desarrollo urbano de la ciudad.




