La iniciativa, que será defendida por la portavoz municipal del PSOE, Fátima Herrera, en el próximo Pleno, se basa en investigaciones que sitúan en este enclave los primeros pasos creativos del autor. Fue en 1906 cuando un joven Federico llegó a la ciudad para estudiar bajo la guía de su maestro, Antonio Rodríguez Espinosa, un pedagogo innovador que influyó significativamente en su formación.
Las pesquisas históricas confirman que la vivienda y escuela de Espinosa se ubicaban en la calle Béjar, en el corazón del Barrio Alto, donde actualmente se encuentra el Centro de Educación de Adultos Juan XXIII. En este entorno, Lorca vivió una experiencia que él mismo rememoró años después en una nota autobiográfica desde Nueva York en 1928: estando enfermo y sin poder hablar, solicitó un espejo y compuso su primer poema humorístico.
Hay años que no pasan de largo. Se quedan. Y 1906 es uno de ellos para Almería, porque un niño granadino llegó a nuestra ciudad.
La moción subraya que, a pesar de la pérdida del poema original y los cambios arquitectónicos, la esencia del barrio, con sus características casas de ‘puerta y ventana’, conserva el espíritu que acogió al niño poeta. Por ello, el PSOE no solo busca un reconocimiento nominal, sino también la implementación de una señalética cultural y turística específica, homogénea y accesible.
Esta señalización identificaría y explicaría claramente los lugares relacionados con la estancia de García Lorca en Almería, así como enclaves singulares de su recorrido por la ciudad, conectando el Barrio Alto con el casco histórico. La propuesta pretende que Almería asuma la responsabilidad de preservar y divulgar esta historia, permitiendo que tanto estudiantes como visitantes descubran que en estas calles, entre 1906 y 1909, se encendió la chispa de uno de los escritores más universales de la historia.




