La intervención policial se inició gracias a la alerta de un agente fuera de servicio, quien observó a un individuo junto a una furgoneta de alquiler estacionada cerca de la desembocadura del río Andarax y un aparcamiento próximo a la playa en Almería. La información inicial sugería que el vehículo podría contener una gran cantidad de garrafas de gasolina.
Una patrulla de la Brigada de Seguridad Ciudadana se desplazó al lugar y localizó la furgoneta, alquilada a una empresa local. Tras una inspección, se confiscaron 121 garrafas de 25 litros cada una, sumando más de 3.000 litros de combustible. Además, se encontraron una embarcación tipo zodiac, un motor fuera borda, infladores y provisiones, lo que sugiere un posible uso para actividades ilícitas.
La Policía Científica realizó una inspección ocular que permitió identificar al arrendatario del vehículo, quien fue detenido como presunto autor de un delito de riesgo catastrófico. Este tipo de transporte masivo de combustible en recipientes no homologados y sin seguridad, en una zona pública, constituye un peligro considerable.
Los investigadores vinculan este modus operandi, conocido como “petaqueo” en el contexto del narcotráfico, con el suministro logístico a embarcaciones utilizadas en actividades delictivas, como las “narcolanchas”. Esta práctica permite a dichas embarcaciones permanecer en alta mar por largos periodos, evitando la detección. El combustible y los efectos perecederos fueron destruidos, y el detenido, con antecedentes por robo, amenazas y tráfico de drogas, ha sido puesto a disposición judicial en los Juzgados de Instrucción de Almería.




