El incidente ocurrió alrededor de las 12:30 horas, cuando la mujer accedió al establecimiento pensando que no había nadie. Se dirigió a la barra y cogió el recipiente donde se guardaban las propinas, que contenía más de 300 euros, y lo introdujo en una bolsa para salir del local.
Sin embargo, una empleada del restaurante, que se encontraba comiendo en una mesa, se percató del hurto y llamó la atención de la autora. Otros trabajadores acudieron y, tras constatar lo sucedido, decidieron contactar con la Policía Local.
Una patrulla se personó en el establecimiento pocos minutos después y retuvo a la mujer, de origen rumano según los testigos. Los agentes procedieron a su identificación y a verificar la cantidad exacta de dinero sustraído para determinar la gravedad del delito.
Este suceso reaviva la preocupación de comerciantes y vecinos de la zona por el incremento de incidentes y la falta de seguridad denunciada en el entorno del Paseo Marítimo Carmen de Burgos.




