El mes y medio venidero se presenta frenético para el conjunto malaguista. Aunque la dirección del equipo prefiere no hablar directamente del ascenso, la ilusión es palpable. Con 60 puntos a siete jornadas del final, el sueño de regresar a la máxima categoría ocho años después se mantiene vivo, sin la presión de la obligación, pero con una gran esperanza.
El próximo desafío es de extrema dificultad, ya que el Almería, el equipo con mayor valor de plantilla de la categoría y respaldo económico, acumula seis victorias consecutivas en su estadio. Este derbi del Mediterráneo, a solo 200 kilómetros de distancia, es un clásico que ha cobrado relevancia en los últimos años, con ambos clubes colisionando ahora en la parte alta de la tabla de Segunda División.
“"Si te equivocas, el Almería es un equipo que no te perdona."
A pesar de las importantes bajas en el centro del campo y las bandas, el equipo ha demostrado tener fondo de plantilla, como se vio en el partido anterior. La ausencia de jugadores clave podría llevar a una disposición táctica nueva, lo que hace al equipo más impredecible para los rivales. La confianza entre los jugadores y el cuerpo técnico es mutua, y el equipo no ha perdido desde febrero.
El objetivo principal es asegurar el play-off, con 69 puntos como la cifra que históricamente garantiza la clasificación. Partidos como el de este domingo por la noche serán determinantes para conocer el verdadero alcance de las aspiraciones del Málaga. Por su parte, el Almería está claramente diseñado para ascender, aunque los recientes resultados han generado cierta incertidumbre sobre la continuidad de su entrenador.




