El UD Almería se encuentra en un momento crucial de la temporada, enfrentando una inesperada controversia en la posición de portero. Andrés Fernández, quien hasta ahora había sido una pieza fundamental, ha cometido dos fallos significativos que han tenido repercusiones directas en los resultados del equipo.
En el partido contra el Castellón, un error en el despeje resultó en la pérdida del gol average, mientras que frente al Racing, un fallo similar permitió al rival asegurar la victoria en un encuentro que estaba muy ajustado. Estos incidentes han puesto en tela de juicio la condición de indiscutible de Andrés, quien ha encajado 52 goles y ha disputado todos los partidos de Liga.
Dos errores groseros del portero titular, decisivos en Castellón y Santander, reabren el debate bajo palos.
Ante esta situación, Fernando, el guardameta suplente, se perfila como una alternativa sólida. Ha mantenido una actitud de trabajo constante, paciencia y discreción, preparándose para este momento. Ambos porteros, formados en la misma escuela 'Cholo y Moñino' de Murcia, mantienen una buena relación, dejando la decisión final en manos del entrenador, Rubi.
La elección de Rubi no solo afectará la portería, sino que también enviará un mensaje al resto del equipo. Mantener a Andrés podría interpretarse como una defensa de la jerarquía, mientras que optar por Fernando señalaría una respuesta a los errores recientes. La situación actual del Almería, con la goleada sufrida en Santander, añade presión a una decisión que podría definir el rumbo de las últimas jornadas.




