Se ha instado al Ayuntamiento de Almería a incorporar de manera inmediata las baterías costeras, los nidos de ametralladoras del litoral y las galerías subterráneas al proyecto de ampliación del Catálogo de Edificios y Espacios Protegidos. La solicitud se produce tras la apertura del periodo de información pública del mencionado proyecto, que busca salvaguardar el patrimonio histórico de la ciudad.
Estas estructuras defensivas, que fueron la última línea de contención militar y de amparo civil durante la Guerra Civil Española, sufrieron numerosos bombardeos. Un ataque destacado fue el ejecutado por la escuadra alemana en mayo de 1937.
En el subsuelo urbano, la atención se centra en los Refugios subterráneos diseñados por el arquitecto Guillermo Langle. Aunque existe una entrada musealizada en la Plaza Manuel Pérez García, los solicitantes advierten que tramos periféricos y accesos auxiliares carecen de catalogación y corren riesgo de ser sellados por nuevos desarrollos residenciales.
En la línea de costa, la petición señala puntos geográficos críticos. Se exige proteger legalmente el nido de ametralladoras entre El Toyo y Retamar, la casamata de la playa de las Almoladeras, y los búnkeres cerca de la desembocadura del río Andarax y frente al barrio de Nueva Almería.
Además, se insta a catalogar la Batería de costa del Cerro de la Testa en el litoral de Cabo de Gata, un enclave que conserva búnkeres de mando, barbetas de hormigón y cuevas-polvorín excavadas en la roca.
La base jurídica para esta ampliación se fundamenta en la Ley 4/2026 de Patrimonio Cultural de Andalucía. Los ciudadanos amparan su iniciativa en el artículo 4, que legitima a las personas físicas para contribuir a la conservación de bienes históricos, y en el artículo 10, que otorga a los ayuntamientos la responsabilidad de mantener actualizados sus inventarios urbanísticos.
Con esta aportación, se pretende que la Junta de Gobierno Local rectifique el borrador técnico actual e integre explícitamente el cinturón defensivo del litoral y del subsuelo almeriense en las fichas de protección PGOU-98.
La Asociación de Amigos de la Alcazaba y el Grupo Municipal de Ciudadanos también han mostrado interés en la conservación de estos elementos históricos.




