El paso migratorio de miles de aves a través de la costa almeriense, un fenómeno que ha ocurrido durante siglos, está experimentando cambios notables. Décadas de seguimiento científico en humedales y zonas costeras como Punta Entinas-Sabinar y el entorno del Cabo de Gata, corredores clave del Mediterráneo occidental, han detectado un fuerte declive en pequeñas aves migratorias y alteraciones significativas en sus patrones de viaje.
Un estudio reciente publicado en la revista científica Ardeola, centrado en Punta Entinas-Sabinar, comparó datos de anillamiento de aves de 1972-1985 con campañas más recientes (2022-2024). Los resultados evidencian un "fuerte declive" en especies como la golondrina común, el avión común, el papamoscas gris, currucas y mosquiteros comunes, aves insectívoras que recorren miles de kilómetros entre ambos continentes.
Estos cambios en Almería reflejan un fenómeno más amplio observado en la Península Ibérica y Europa: muchas especies transaharianas están adelantando sus llegadas primaverales. El adelanto de la primavera en Europa obliga a las aves a ajustar sus calendarios migratorios para sincronizar la cría con la mayor abundancia de insectos, un delicado equilibrio que puede verse comprometido si otros factores ambientales no siguen el mismo ritmo.
La investigación en Punta Entinas-Sabinar también ha registrado una reducción drástica en el número de aves. De las 19 especies estudiadas, 16 mostraron descensos significativos, con caídas de hasta el 70% y 90% en cincuenta años, especialmente en aquellas que invernan en el África subsahariana. Los científicos atribuyen estos cambios a la confluencia de temperaturas más altas, la pérdida de hábitats, cambios en la disponibilidad de alimento y alteraciones ambientales tanto en Europa como en África.




