El turismo extranjero en Almería no ha recuperado el terreno perdido tras la pandemia. El pasado mes de julio, la provincia acogió 42.646 viajeros internacionales, una cifra similar a la del año anterior pero significativamente inferior a la de julio de 2019, con 8.070 visitantes menos. Curiosamente, esta cifra también es menor que la registrada hace una década.
Los datos de la Encuesta de Ocupación Hotelera del INE revelan que, si bien el número total de viajeros ha vuelto a los niveles prepandemia, esto se debe al incremento del turismo nacional. En total, los hoteles de la provincia recibieron 236.965 viajeros en julio, un ligero aumento respecto a 2019. Los turistas españoles sumaron 194.319, superando los registros de 2019 y compensando la caída de los visitantes internacionales.
El mercado extranjero muestra una tendencia opuesta: los 42.646 visitantes internacionales en julio representan una caída del 15,9% respecto a julio de 2019 (50.716 visitantes). La comparación con 2016 también es negativa, con 4.637 turistas extranjeros menos este año.
La evolución de las pernoctaciones refleja una recuperación incompleta. Los hoteles almerienses registraron 954.906 estancias en julio, 8.753 menos que en julio de 2019. El turismo nacional ha aumentado sus pernoctaciones, alcanzando 734.528 en julio, superando las cifras de 2019. En contraste, los extranjeros realizaron 220.378 pernoctaciones, considerablemente menos que las 244.234 de julio de 2019.
El sector hotelero almeriense ha expresado preocupación por una temporada más tranquila de lo esperado. El presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Almería (Ashal), Pedro Sánchez-Fortún, señaló que las conexiones de la provincia dificultan la llegada de un volumen importante de visitantes internacionales. La ocupación hotelera en julio rondó el 73%, con previsiones de alrededor del 60% para agosto.
Sánchez-Fortún critica la idea de que el turismo en Almería atraviesa un momento brillante, destacando las dificultades de acceso a la provincia, especialmente por ferrocarril. La situación actual muestra una paradoja: más turistas que antes de la pandemia, pero menos noches de hotel y un mercado extranjero que no recupera su peso.




