Según los datos recientes del Instituto Nacional de Estadística, el IPC interanual en Andalucía se situó en el 3,3% en marzo, una cifra ligeramente inferior a la media nacional del 3,4%, pero un punto por encima del mes anterior. Este ascenso generalizado se ha sentido con particular intensidad en Almería, donde la subida del 3,5% la coloca por encima de la media regional.
Este incremento en Almería, que la equipara a Granada y Málaga como las provincias con mayor alza, subraya la disparidad en el impacto del encarecimiento de bienes y servicios en el territorio andaluz. A nivel autonómico, la variación mensual del IPC fue del 1,1%, acumulando un 1,2% en lo que va de año.
Los sectores que más han contribuido a esta escalada inflacionaria incluyen el transporte, las bebidas alcohólicas y el tabaco, con un aumento del 5,3% respecto al año anterior. Este fenómeno está estrechamente ligado al encarecimiento de los combustibles, un factor clave en el repunte inflacionario a nivel nacional. Otros grupos con subidas significativas fueron los restaurantes y servicios de alojamiento (5%), el cuidado personal y otros bienes y servicios (3,4%), así como los seguros y servicios financieros (3,2%).
Aunque con incrementos más moderados, partidas esenciales como la vivienda (2,7%) y los alimentos y bebidas no alcohólicas (2,3%) también continúan su tendencia alcista. La situación de Almería contrasta con otras provincias andaluzas como Córdoba, Huelva o Sevilla (3,3%), Jaén (3,2%) y Cádiz (3%), consolidando su posición como una de las zonas con mayor presión inflacionaria en la región.
A nivel nacional, el IPC se revisó al alza hasta el 3,4% interanual en marzo, impulsado principalmente por el transporte, la vivienda y el vestido y calzado. El contexto internacional, marcado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y el consecuente encarecimiento de la energía, ha sido un factor determinante en esta evolución general. En este panorama, Almería no solo sigue la tendencia del país, sino que experimenta el impacto de la inflación con mayor intensidad, especialmente en gastos relacionados con la movilidad y el consumo diario.




