Esta cifra supone un incremento significativo respecto a años anteriores, casi triplicando las 20 defunciones registradas en el mismo periodo de 2024 y superando ampliamente el máximo anterior de 25 fallecimientos en 2025. El aumento respecto al verano pasado es del 128%.
El dato más alarmante se concentra en la semana del 22 al 28 de junio, cuando se estima que ocurrieron 29 de las 57 muertes. Este pico representa más de la mitad del total acumulado en apenas siete días, una cifra excepcional si se compara con los años previos, donde se registraron 12 muertes en esa misma semana en 2025, dos en 2023 y ninguna en 2022 y 2024.
El sistema MoMo estima estas defunciones basándose en datos diarios de mortalidad, temperaturas proporcionadas por AEMET y datos de población del INE. Es importante destacar que no todas las muertes atribuibles al calor son necesariamente por 'golpe de calor' directo; el sistema estima el impacto más amplio de las temperaturas elevadas sobre la mortalidad general.
El primer gran episodio de calor del verano, que coincidió con el aviso especial de AEMET entre el 21 y el 24 de junio, parece ser el principal responsable de este pico de mortalidad. Durante esas jornadas, las temperaturas en Almería superaron los 39 grados. El 23 de junio se confirmó el primer fallecimiento por golpe de calor del verano en Andalucía, un hombre de 68 años en Almería.
A pesar de que el periodo analizado concluye el 9 de agosto, las previsiones apuntan a un nuevo repunte de las temperaturas, con máximas superiores a los 40 grados en varios puntos del sur peninsular. Esto sugiere que la cifra de 57 fallecimientos podría seguir aumentando en los próximos días.




