Tras varios días de saturación en diversas administraciones como Extranjería, Correos y ayuntamientos, la situación en Almería ha cambiado drásticamente. El inicio de la fase presencial para la regularización de inmigrantes, que requiere cita previa, ha permitido un flujo escalonado y una atención eficiente, eliminando las largas esperas.
El principal desafío no residía en la tramitación en sí, sino en los requisitos previos. El proceso exige acreditar la presencia en España antes del 1 de enero de 2026 y demostrar una estancia continuada de al menos cinco meses, además de aportar documentación oficial o justificar situaciones personales. Este filtro documental fue el causante de las avalanchas iniciales en ayuntamientos, consulados y entidades sociales de toda la provincia.
Las estimaciones sugieren que entre 30.000 y 50.000 personas podrían regularizar su situación en la provincia, una cifra que tendrá un impacto significativo en el panorama demográfico local. Los datos oficiales ya superan las 20.000 solicitudes, y el resultado final dependerá del ritmo de tramitación hasta el 30 de junio, fecha límite del proceso.
“"El volumen del proceso es lo que marca la diferencia. Las estimaciones sitúan entre 30.000 y 50.000 personas el potencial de regularización en la provincia, una cifra que cambia la escala del fenómeno migratorio local."
Actualmente, más de 86.000 trabajadores extranjeros están afiliados a la Seguridad Social en Almería, representando más del 25% del total provincial. Con las regularizaciones previstas, la población extranjera podría aumentar hasta situarse entre el 27,9% y el 29,1% del total de habitantes, acercándose al umbral de uno de cada tres residentes extranjeros para 2026.
Este proceso tendrá un efecto directo en sectores clave como la agricultura, el manipulado, la construcción, el transporte y la hostelería, que dependen en gran medida de trabajadores extranjeros. La regularización permitirá que miles de personas accedan a contratos legales, coticen y disfruten de derechos laborales, al tiempo que ayuda a las empresas a cubrir vacantes en un mercado laboral con demanda.




