La Plaza de Toros de la avenida de Vilches será el escenario de un evento taurino de primer nivel que contará con toros de la ganadería de Conde de Mayalde. Los matadores que se enfrentarán a la divisa serán José María Manzanares, Alejandro Talavante y Andrés Roca Rey, conformando un cartel de máxima expectación.
La concejala de Fiestas Mayores, Eloísa Cabrera, ha destacado la importancia de este festejo, que subraya el protagonismo de la Virgen del Mar y reafirma las raíces de los almerienses. La edil recordó que la Feria de Almería es un reflejo de la identidad de la ciudad y que honrar a la patrona es esencial para mantener vivas sus tradiciones.
Este año, la celebración adquiere un significado especial al coincidir con el 75º Aniversario de la Coronación Canónica de la Virgen del Mar y el 525º aniversario de la aparición de su imagen. El Ayuntamiento ha reafirmado su compromiso con la Hermandad y las iniciativas que engrandecen esta efeméride.
La vinculación entre la patrona y el mundo taurino se materializa también en el tradicional Capote de Paseo de la Virgen del Mar, que se entrega anualmente al triunfador de la Feria Taurina. Este año, el galardón, considerado uno de los más prestigiosos del panorama nacional, será para el torero Pablo Aguado el 28 de agosto.
José Olivencia, representante de Funtausa, gestora de los festejos taurinos, expresó su objetivo de recuperar el prestigio de la Feria Taurina de Almería. Señaló que la corrida homenaje a la patrona era imprescindible y mostró su satisfacción por la respuesta del público, con más de 2.700 abonos vendidos, anticipando una cifra de 3.000.
El hermano mayor de la Hermandad de la Virgen del Mar, Jorge Juan Fernández Compán, agradeció la iniciativa de la empresa promotora, calificándola de reconocimiento a la histórica relación entre la Patrona y la tauromaquia. Expresó el deseo de que esta corrida se convierta en una tradición anual y anunció una ofrenda floral de los participantes en el Santuario.
Fernández Compán recordó que Almería es una de las pocas capitales españolas cuyas fiestas mayores están dedicadas a su patrona, una singularidad que, a su juicio, debe seguir siendo el eje central de la feria y las tradiciones almerienses.




