Estas jornadas, ya consolidadas como una de las citas culturales más importantes del año en la programación del Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería, han logrado captar el interés del público, que ha respondido con entusiasmo a las propuestas ofrecidas.
“"El legado de las jornadas, iniciadas hace más de cuatro décadas por la Asociación del mismo nombre y por Antonio Serrano, sigue muy vivo y podemos celebrarlo cada año con un ramillete de obras de teatro y actividades de calle de gran calidad."
La programación dio comienzo el viernes, 8 de mayo, con el estreno nacional de Ecos del Siglo de Oro, una producción de Opera Concert que transformó el Teatro Apolo en un espacio de diálogo entre la palabra y la música. El espectáculo ofreció un recorrido evocador por la literatura y la sensibilidad barroca, contando con la participación de un reconocido actor y un barítono, acompañados por un pianista.
El sábado, a pesar de la lluvia, las jornadas salieron a la calle con la representación de Dulcineas, a cargo de La Pera Teatro y Páramo Teatro. Esta obra, que tuvo lugar en la calle Francisco Villaespesa, frente al Teatro Cervantes, convirtió el espacio urbano en un escenario abierto, ofreciendo una pieza participativa y festiva inspirada en el universo cervantino.
Por la tarde, el Teatro Apolo acogió la última representación escénica de esta edición con Los últimos cómicos, de Pata Teatro. Esta obra rindió homenaje a los cómicos de la legua y a la esencia popular del teatro barroco, combinando humor, nostalgia y un profundo amor por el oficio teatral.
Las XLII Jornadas de Teatro del Siglo de Oro concluyeron con un broche musical el domingo por la tarde, con el concierto Imperio Barroco. La Orquesta Ciudad de Almería, bajo la dirección de Michael Thomas y con la colaboración del Real Conservatorio Profesional de Música Julián Arcas, ofreció un programa dedicado al esplendor del barroco europeo con obras de Georg Friedrich Händel.




