La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, y la alcaldesa de Albox, María del Mar Alfonso, visitaron las instalaciones para constatar la finalización de los trabajos. La intervención abarcó una superficie de más de 66.000 metros cuadrados, muy cerca del núcleo urbano de la localidad, que cuenta con aproximadamente 12.800 habitantes.
“"Se ha actuado sobre un espacio que presentaba vertidos sin control técnico, con el objetivo de adecuarlo a las condiciones ambientales y de seguridad exigidas por la normativa estatal y europea."
El proyecto, cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) Andalucía 2021-2027, se centró en la estabilización del terreno y la reducción de riesgos de contaminación de suelos y aguas. Las obras, ejecutadas por la empresa Rialsa Obras S.A., concluyeron el pasado 13 de marzo tras más de trece meses de trabajo.
Los trabajos incluyeron la limpieza, acondicionamiento y sellado del vertedero de residuos inertes, que operaba sin los controles técnicos necesarios. Se implementaron capas de sellado, se reguló el drenaje de aguas de escorrentía, se construyeron muros de escollera y se delimitó el perímetro para evitar accesos no autorizados. El movimiento de tierras implicó un desmonte de 135.218,29 metros cúbicos y un terraplén de 102.302,74 metros cúbicos, asegurando la estabilidad de las superficies y taludes.
Además de las actuaciones físicas, se elaboró un estudio de gestión de residuos para el tratamiento de los materiales generados durante la obra. Tras la finalización, el Ayuntamiento de Albox asumirá un plan de vigilancia y control ambiental de al menos 30 años, conforme a la normativa estatal, para asegurar el correcto funcionamiento de las infraestructuras y la revegetación.
La fase final del proyecto se enfocó en la integración paisajística, con la plantación de 40.630 especies autóctonas adaptadas al clima local y de bajo requerimiento hídrico, como la retama, el albardín, el esparto, el romero y el tomillo. También se instaló una red de cunetas de 1.750,25 metros y piezómetros de control para el seguimiento del subsuelo, enmarcando esta intervención en la clausura de vertederos irregulares y la adecuación a la normativa europea.




