La fauna en la provincia de Almería está experimentando una alarmante pérdida de espacio, especialmente en la región de Tabernas. Un estudio elaborado por el CSIC revela que los animales disponen de menos terreno para vivir y enfrentan mayores dificultades para desplazarse por su entorno natural.
Un ejemplo claro de esta situación es la ganga ortega, un ave que habita en zonas abiertas y requiere de amplios espacios continuos. En Tabernas, esta especie podría perder hasta un 35% de su hábitat, y más del 40% en las áreas de mayor calidad, cruciales para su alimentación y reproducción.
Además de la reducción del espacio, el territorio se encuentra cada vez más fragmentado. La conectividad ecológica, que facilita el movimiento de los animales entre diferentes puntos, ha disminuido un 15,67% en Tabernas y podría alcanzar el 31% si se ejecutan los proyectos previstos. Esto implica un aumento de obstáculos y una reducción de los corredores naturales para la fauna.
La problemática no afecta únicamente a la ganga ortega. Otras aves como el sisón, la alondra ricotí, el alcaraván y el camachuelo trompetero, que también residen en este entorno, dependen de paisajes abiertos y continuos. La reducción y fragmentación de estos terrenos impacta negativamente a todas estas especies. Incluso la planta Linaria nigricans, parte esencial del ecosistema, podría perder hasta un 23% de su hábitat de calidad, afectando a las especies que dependen de ella.
El estudio identifica varios factores que contribuyen a esta situación, como la construcción de carreteras, plantas solares y eólicas, explotaciones agrícolas y el crecimiento urbanístico. Estos elementos introducen barreras en el territorio, siendo la zona de la N-340a un punto crítico donde se advierte del riesgo de una franja urbanizada continua entre Tabernas y Cañada de Miralles, eliminando espacios vitales para la fauna.
El informe subraya que no se trata de un problema aislado, sino de la acumulación de diversos impactos. La pérdida de hábitat, las molestias generadas por la actividad humana y los cambios en el paisaje están generando un efecto combinado sobre la fauna. Este proceso ya está en marcha en Tabernas, alterando el equilibrio natural del ecosistema.




