La provincia de Almería celebra dos décadas de la implantación del permiso por puntos, un sistema que ha transformado la seguridad vial al pasar de un modelo basado únicamente en multas a uno reeducador que premia el buen comportamiento al volante. Desde su entrada en vigor el 1 de julio de 2006, la medida ha sido fundamental para modificar conductas irresponsables y concienciar sobre las graves consecuencias de las imprudencias.
La eficacia del carné por puntos se refleja en la drástica disminución de la siniestralidad. En Almería, el número de fallecidos en carretera ha descendido un 70%, de 95 muertes en 2004 a 29 en 2025. Este logro sitúa a España entre los países europeos de referencia en seguridad vial, con una tasa de mortalidad significativamente inferior a la media comunitaria.
Según datos de la Jefatura Provincial de Tráfico, un 43% de los conductores almerienses con permiso, es decir, 192.620 personas, han perdido puntos por cometer infracciones. En total, se han restado 1.108.841 puntos a través de 318.868 sanciones. Un total de 7.285 conductores han perdido la totalidad de su crédito, y 2.364 aún no han recuperado el permiso.
Las infracciones más comunes que han conllevado la pérdida de puntos son el exceso de velocidad (93.078 sanciones), no llevar el cinturón de seguridad (45.870), el uso del teléfono móvil (43.615) y los positivos en controles de alcoholemia (43.433).
En la provincia operan 12 centros autorizados para la reeducación vial, que han impartido 2.414 cursos a 23.288 alumnos desde 2006. A nivel nacional, el permiso por puntos ha contribuido a aumentar el uso del cinturón de seguridad al 98% y a reducir los positivos en controles de alcoholemia al 1%.




