Este nuevo marco estratégico, que integra los marcos AgRI 2040 y Food 2040, orientará la investigación, la innovación y la adopción de soluciones en todo el sector agroalimentario. La iniciativa pone un mayor énfasis en las necesidades de los usuarios finales, investigadores y empresas, promoviendo la creación y prueba conjunta de soluciones en entornos reales para garantizar la seguridad alimentaria y facilitar la llegada de innovaciones al mercado.
La estrategia busca impulsar la competitividad a lo largo de toda la cadena de valor, apoyando la innovación desde la investigación hasta el mercado. Se promoverán iniciativas que validen el conocimiento tradicional y las soluciones impulsadas por los profesionales del sector, involucrando a los agricultores en el ensayo de innovaciones en diversas regiones. Este enfoque contribuye a los objetivos de la Visión para la Agricultura y la Alimentación, la Estrategia para las Empresas Emergentes y en Expansión y la Estrategia Europea para las Ciencias de la Vida.
Desde ARA, la Asociación para el Desarrollo Rural de Andalucía, se valora positivamente el documento. Se destaca que la metodología LEADER, junto con iniciativas como Smart Villages y Living Labs, se posiciona como un vehículo indispensable para validar y escalar soluciones sobre el terreno. Se prioriza la generación de oportunidades económicas que retengan y atraigan a jóvenes y emprendedores a los pueblos a través de la bioeconomía y la digitalización.
Carlos Romero, gerente del GDR Litoral de la Janda y de Los Alcornocales, reflexiona sobre el papel de los Grupos de Desarrollo Rural (GDR). Propone que no se limiten a ser gestores de ayudas, sino que se conviertan en infraestructuras territoriales permanentes para la innovación, la cooperación y la transformación de las zonas rurales. Subraya la necesidad de reconocer la financiación de las estructuras técnicas de los GAL como una inversión en capacidad territorial para el desarrollo local.




