La investigación se inició tras detectar la Guardia Civil un notable aumento de robos con fuerza en segundas residencias, explotaciones agrícolas y comercios en diversas localidades como Sanlúcar La Mayor, Espartinas, Olivares, Villanueva del Ariscal y Pilas. Paralelamente, se descubrió una red jerarquizada que distribuía heroína a bajo coste, buscando captar un gran número de consumidores.
Los dispositivos de vigilancia establecidos por la Guardia Civil permitieron vincular la venta y distribución de estupefacientes con el incremento de los robos, presuntamente cometidos por los propios consumidores para financiar su adicción. Se sospecha que los objetos sustraídos, incluyendo joyas y piezas de oro, eran entregados como parte del pago para obtener la dosis diaria, y la organización los vendía para obtener una doble vía de ingresos.
Tras recopilar pruebas e indicios, se llevó a cabo la operación denominada 'Ángelus-Silvestre', con registros en inmuebles de Espartinas, Pilas, Sanlúcar la Mayor y San Juan de Aznalfarache, donde residían los dos líderes principales de la organización. Como resultado, doce personas fueron detenidas y puestas a disposición judicial.
Ocho de los detenidos han ingresado en prisión de forma inmediata, acusados de delitos contra la salud pública por tráfico de drogas, delitos contra el patrimonio y pertenencia a organización criminal.
La Guardia Civil mantiene abiertas varias líneas de investigación relacionadas con esta organización, por lo que no se descartan nuevas actuaciones policiales en el futuro.




