El regreso de Jannik Sinner a la tierra batida de Madrid, dos años después, no fue un camino de rosas. El italiano tuvo que emplearse a fondo para superar a un combativo Benjamin Bonzi en un encuentro que se extendió por más de dos horas. A pesar de las expectativas, el número uno del mundo se encontró con un rival inspirado que le puso en aprietos desde el inicio.
El primer set fue especialmente desafiante para Sinner. A pesar de contar con oportunidades de rotura, no logró concretarlas, mientras que Bonzi, con un juego ordenado y eficaz, llevó la manga al tie-break. En este desempate, el francés se mostró superior, aprovechando un 'mini break' inicial y resistiendo un punto de set en contra para finalmente adjudicarse el parcial por 7-6.
Sin embargo, la reacción de Sinner no se hizo esperar. En el segundo set, el italiano mostró una versión mucho más sólida y efectiva, logrando dos roturas de servicio y encadenando cinco juegos consecutivos para igualar el partido con un contundente 6-1. La dinámica del encuentro cambió por completo, y la pista Manolo Santana, que lucía llena por primera vez en el torneo, fue testigo de la superioridad del número uno.
En el set decisivo, aunque Bonzi intentó resistir, incluso con problemas físicos en su hombro izquierdo que requirieron atención, Sinner mantuvo su nivel. El italiano consiguió un quiebre crucial (3-2) y, apoyado en un servicio consistente, cerró el partido con un 6-4. Su próximo rival en la tercera ronda será el danés Elmer Moller.




