Desde las primeras horas del sábado, las calles de Granada se han llenado de familias y grupos de amigos, todos ellos dirigiéndose a las aproximadamente medio centenar de cruces distribuidas por toda la ciudad. La festividad, que se extiende durante el 2 y 3 de mayo, es un evento clave en el calendario granadino, conocido por su carácter familiar y popular.
A medida que avanza el día, el ritmo de la celebración se intensifica, con grupos que se desplazan entre las distintas cruces, debatiendo sobre dónde se escucha la mejor música flamenca. Zonas céntricas como Plaza Nueva, Bib-Rambla y el Realejo ya muestran una gran afluencia de público, tanto vecinos como visitantes, muchos de los cuales aprovechan para degustar una paella en las inmediaciones de las cruces.
“"Hay mucho ambiente, sobre todo por Pedro Antonio, con gente joven pero también mucho niño. Se come mucho chorizo, panceta… y el rebujito corre bastante porque está a buen precio."
El gran éxito de la festividad ha llevado a la Policía Local de Granada a implementar cortes de tráfico intermitentes en las áreas más concurridas del centro. Estos cortes, que se activan "a demanda" en puntos como Carrera del Darro y en el tramo de Reyes Católicos entre Puerta Real e Isabel la Católica, buscan gestionar la densidad de público y garantizar la seguridad de los asistentes. Las autoridades han aclarado que no son cierres permanentes, sino medidas flexibles adaptadas a la situación en la calle.
Entre el bullicio, también se encuentran aquellos que experimentan la fiesta por primera vez. Un grupo de estudiantes universitarias, recién llegadas a la ciudad, han expresado su sorpresa y curiosidad por el ambiente, destacando la música y el calor como elementos distintivos de la jornada. Han observado una menor presencia de trajes de flamenca completos, atribuyéndolo a las altas temperaturas, y han resaltado la abundancia de flores en el cabello y camisas.




