La actuación de Álvaro Valles en El Sadar ha disipado cualquier duda sobre la portería del Betis. El guardameta de La Rinconada volvió a ser decisivo, sosteniendo al equipo en un encuentro donde se echó en falta la brillantez habitual de Antony. Su presencia bajo los tres palos transmite una gran seguridad, destacando por su solvencia en las salidas y su habilidad en los saques.
El portero de La Rinconada cuajó una sobresaliente actuación en El Sadar, donde exhibió una vistosa capacidad para llegar a los ángulos más difíciles con su capacidad de reacción y su agilidad.
Mientras Valles brillaba, la situación de Antony sigue siendo preocupante. El extremo brasileño no logra recuperar su mejor versión, lo que limita las opciones ofensivas del equipo. Su estado físico y una aparente confusión mental le impiden ser el jugador diferencial que el Betis necesita, especialmente en la fase crucial de la temporada. Manuel Pellegrini optó por sustituirlo en el descanso para evitar una posible expulsión.
Por otro lado, Abde se mostró como un jugador imparable con el balón en los pies, demostrando ser uno de los futbolistas más rápidos de la liga. Sin embargo, el rendimiento general del equipo no permitió que su impacto fuera aún mayor. La conexión inicial con Bellerín fue un espejismo, y el equipo no pudo aprovechar el buen momento del extremo marroquí.
En cuanto a Valentín Gómez, las últimas jornadas han confirmado que su posición natural es la de central. Como lateral izquierdo, se mostró incómodo frente a rivales como Rubén García o Víctor Muñoz, e incluso fue sancionado con un penalti controvertido. Su desempeño en esa posición ha dejado claro que es un recurso ocasional y no una solución habitual para el equipo.




