La organización ecologista ha manifestado su apoyo a las alegaciones presentadas por los vecinos de Alhendín y municipios cercanos afectados por el proyecto. Este plan, que fue publicado en el BOJA el 5 de marzo de 2026, cuenta con un informe favorable de compatibilidad urbanística emitido el 7 de noviembre de 2023 por el Asesor Técnico Municipal de Alhendín.
Esta iniciativa es una solución engañosa presentada como sostenible dentro de un modelo claramente insostenible.
Los ecologistas han expresado su firme oposición a la planta, advirtiendo sobre los posibles impactos negativos. Entre ellos, destacan los malos olores en las zonas adyacentes, la emisión de gases de efecto invernadero como metano y óxidos de nitrógeno, y los riesgos para la salud y la calidad de vida de la población. También alertan sobre la potencial contaminación de acuíferos por filtraciones de purines, la generación de digestato —un residuo de difícil gestión y potencialmente tóxico—, el aumento del tráfico pesado y la elevada demanda de recursos hídricos.
El colectivo ha subrayado la necesidad de una planificación territorial adecuada que incluya un debate exhaustivo sobre el modelo de ganadería industrial intensiva, especialmente el porcino, y sus repercusiones ambientales, sociales y económicas. Consideran que solo a través de este análisis se podrá determinar la verdadera utilidad de las plantas de biogás y sus consecuencias.
La organización denuncia que las administraciones públicas están priorizando intereses económicos por encima de los valores ambientales, paisajísticos y culturales, contraviniendo la normativa urbanística. Esta situación, según señalan, ya se observa en la provincia de Granada con la proliferación de plantas fotovoltaicas y parques eólicos.




