La Junta de Gobierno Local tiene previsto aprobar este lunes el Estudio de Ordenación, documento esencial para la modernización del estadio. Esta aprobación es determinante para que el Sevilla FC pueda cumplir su objetivo de comenzar las obras en el verano de 2027.
El diseño del nuevo estadio estará a cargo de la empresa IDOM, reconocida por su trabajo en remodelaciones de infraestructuras deportivas como las de San Mamés en Bilbao y el Monumental en Buenos Aires. El proyecto contempla un aumento del aforo hasta los 55.000 espectadores, la incorporación de una nueva cubierta y una fachada escalonada que permitirá un uso más versátil del espacio, más allá de los días de partido. También se prevé la creación de una plaza exterior en la zona sur.
“"Va a ser un estadio que se relacione muchísimo con la ciudad, cosa que no le pasa al estadio actual, que no se relaciona demasiado, igual que la mayoría de los de Primera en España y en casi todo el mundo."
El nuevo recinto se construirá desde cero, tras la demolición del estadio actual, inaugurado en 1958. Para incrementar la capacidad sin elevar la altura, se reducirá la cota del terreno de juego y se diseñará un graderío más inclinado, destacando un “muro” en Gol Norte, inspirado en grandes estadios europeos.
Las obras, con una duración estimada de entre dos y dos años y medio, se iniciarán en el verano de 2027, después de la temporada 2026-2027. El objetivo es que el nuevo estadio esté operativo entre junio y finales de 2029. Durante este periodo, el Sevilla FC se trasladará al estadio de La Cartuja, donde podría jugar entre dos y tres temporadas.
El proyecto incluye una gran plaza exterior con áreas de descanso, ocio y restauración, diseñada para ser utilizada durante todo el año. La cubierta del estadio sobresaldrá para ofrecer sombra en el exterior, una solución adaptada al clima sevillano. La fachada, abierta y diferenciada de la cubierta, contará con terrazas protegidas del sol que aportarán actividad constante al recinto. El mosaico histórico se reubicará en la entrada principal, y la zona sur adoptará un diseño aterrazado.
El desarrollo del proyecto implica una ampliación de la superficie del estadio, lo que requiere modificar la calificación de parte del suelo. Para compensar esto, el club ha propuesto dos medidas principales: terrenos de la Ciudad Deportiva se convertirán en zona verde, y se reurbanizará el entorno actual para mejorar su calidad y seguridad, especialmente en días de partido. Además, el Sevilla FC cederá una parcela subterránea para aparcamiento público, completamente construida y libre de cargas.
Sin embargo, el proyecto ha generado críticas por parte de asociaciones vecinales de zonas como Gran Plaza, Nervión Este y Ciudad Jardín. Estos colectivos argumentan que la zona ya soporta una alta concentración de actividades de ocio y cuestionan la efectividad de las compensaciones de zonas verdes.




