Nacido en Madrid en 1919, Luis Martínez de Irujo y Artázcoz, hijo de los duques de Sotomayor, contrajo matrimonio con la duquesa de Alba en 1947. Durante su unión, que duró veinticinco años hasta su prematuro fallecimiento a los 52, Martínez de Irujo asumió un rol fundamental como administrador y gestor del inmenso patrimonio de la Casa de Alba, sentando las bases para su proyección futura.
“"Ha existido un olvido sorprendente de su figura."
El historiador José Miguel Hernández Barral, quien investigó extensamente en los archivos de la Fundación Casa de Alba, subraya la importancia de Luis Martínez de Irujo en la reconstrucción y actualización del legado familiar. Su labor fue esencial para relevar a su suegro, Jacobo Fitz-James Stuart, y brindar un apoyo incondicional a su esposa, permitiendo que su personalidad arrolladora brillara.
El matrimonio se caracterizó por una clara división de responsabilidades: Luis se encargó de la gestión patrimonial, el desarrollo cultural y las relaciones de alto nivel. Su trabajo incluyó la rehabilitación del Palacio de Liria, devastado tras la guerra, así como la conservación del Palacio de las Dueñas en Sevilla y la reforma del de Monterrey en Salamanca. Además, modernizó la administración de las extensas tierras de la Casa de Alba, buscando su desarrollo económico directo.
La pareja también jugó un papel crucial en la proyección internacional de España en una época de escasa repercusión. Su presencia en eventos como el desfile de moda de Christian Dior en 1959 en el Palacio de Liria, con un joven Yves Saint Laurent, o el programa de la BBC de 1966 sobre la duquesa, demostraron su capacidad para conectar con valores tradicionales sin desentonar en una sociedad en transformación. Luis Martínez de Irujo falleció el 6 de septiembre de 1972 en Houston, Texas, a causa de una leucemia.




