El emblemático coso taurino de Sevilla se convirtió, por un día, en un espacio de encuentro para la afición, donde tanto niños como adultos pudieron acercarse al mundo de la tauromaquia. La iniciativa permitió a los asistentes pisar el albero del ruedo y familiarizarse con los elementos esenciales de la lidia.
Durante la actividad, los participantes tuvieron la oportunidad de manejar capotes y muletas, así como de interactuar con carretones y banderillas. Incluso se les permitió subir al caballo de picar, bajo la supervisión de profesionales del equipo de Eduardo Dávila Miura, quienes guiaron a los aficionados a través de las distintas suertes del toreo.
“"Tenía la ilusión de presentar los vestidos porque era un recuerdo que tengo de niño, me llamaba mucho la atención ver los vestidos de torear y quería que los niños que vinieran aquí también los vieran."
El matador Juan Ortega fue una de las figuras centrales del evento, dedicando la tarde a firmar fotografías en el centro del ruedo. Estuvo acompañado por varios vestidos de torear y un capote de paseo que tiene previsto estrenar en la próxima Feria de Abril. La presencia del diestro trianero generó largas colas, que se extendieron incluso fuera del recinto, evidenciando el gran interés del público.
La jornada no solo atrajo a aficionados de Sevilla, sino también de otras partes de Andalucía y de diversos países, consolidando la Maestranza como un punto de referencia para la cultura taurina.




