La estética tradicional de la Feria de Abril, que incluye moños tirantes y el uso abundante de lacas, puede pasar factura a la salud del cabello. Un especialista en cirugía capilar ha alertado sobre las consecuencias de estas prácticas, que van desde la caída temporal hasta la deshidratación de la fibra capilar.
“"Los moños tirantes y el abuso de lacas durante la Feria de Abril provocan la caída del cabello."
Entre los principales factores de riesgo se encuentran la tensión prolongada en el peinado, que genera una carga física sobre la raíz del pelo y puede causar inflamación folicular. Asimismo, la acumulación de componentes de lacas y fijadores deshidrata la cutícula, volviendo el cabello más frágil. A esto se suman elementos externos como la contaminación, la radiación UV y el polvo del albero, que alteran el microbioma del cuero cabelludo y oxidan la queratina.
El experto también ha señalado errores comunes durante la Feria, como dormir con el recogido, abusar de productos de peinado o peinarse con el cabello mojado. La combinación de peinados tirantes con cabello húmedo reduce la resistencia a la rotura, mientras que el uso de fijadores con herramientas de calor puede caramelizar las resinas sobre la fibra, favoreciendo las fracturas.
Para mitigar estos efectos, se recomienda variar los puntos de anclaje del peinado para no ejercer tensión constante sobre los mismos folículos. También es crucial aplicar un sérum o termoprotector antes de la exposición al calor y, de manera fundamental, lavar el cabello diariamente para eliminar residuos y productos. Tras la Feria, la recuperación capilar puede acelerarse con hidratación profunda, exfoliación enzimática suave y evitando herramientas de calor durante al menos una semana. En casos de efluvio telógeno, existen tratamientos específicos como el plasma rico en plaquetas o fármacos para acelerar la recuperación.




