Durante los operativos de seguridad desplegados con motivo de la final de la Copa del Rey en Sevilla, las autoridades han interceptado objetos que han llamado la atención por su sofisticación. Entre el material requisado, se ha detectado un elemento que, según fuentes oficiales, no se había visto anteriormente en este tipo de dispositivos de seguridad.
Se trata de gorras de apariencia común, pero que ocultan en su interior un revestimiento de material rígido. Esta característica las transforma en una especie de casco disimulado, diseñado para pasar desapercibido en controles rutinarios y ofrecer protección a quien las porta.
“"Este hallazgo da una idea del grado de preparación de algunos de estos grupos y de la sofisticación creciente del material utilizado para camuflar objetos de defensa o agresión y dificultar su detección en controles ordinarios."
La detección de este tipo de artículos subraya la creciente complejidad en la preparación de ciertos grupos y la evolución de los métodos empleados para ocultar elementos que pueden ser utilizados tanto para la defensa como para la agresión, dificultando su identificación por parte de las fuerzas de seguridad.




