En un lapso de solo dos años, Isaac Romero pasó de ser una promesa que interesaba a entrenadores como Diego Simeone y que sonaba para la selección española, a enfrentar un periodo de menor protagonismo en el Sevilla FC. Sin embargo, el Atlético de Madrid ha resurgido como el catalizador de su mejor fútbol, impulsando su confianza y rendimiento en momentos cruciales.
“"Isaac Romero tiene todo lo que un entrenador quiere de un delantero."
Esta afirmación de Simeone se produjo tras un encuentro entre el Sevilla y el Atlético en 2024, donde el Sevilla ganó 1-0 gracias a un gol de Romero. En aquel momento, el atacante de Lebrija, recién ascendido del filial, se había convertido en una pieza fundamental para la permanencia del equipo en Primera División, destacando por su presión, desmarques y capacidad goleadora, formando una dupla efectiva con En-Nesyri.
A pesar de su prometedor inicio, que incluyó seis goles en la segunda vuelta y tres en Copa del Rey, y el interés de figuras como el seleccionador Luis de la Fuente, la trayectoria de Romero experimentó altibajos. Tras renovar su contrato con el Sevilla, su producción goleadora disminuyó, y las expectativas generadas por su cláusula de rescisión de 9 millones de euros se disiparon temporalmente. Recibió críticas y pasó por periodos de sequía goleadora, con solo cuatro tantos en la temporada anterior y otros cuatro en la actual hasta el pasado sábado.
No obstante, el Atlético de Madrid volvió a ser el rival que lo reactivó. En la jornada 16 de la temporada actual, en el Metropolitano, Isaac Romero anotó su primer gol de la campaña, rompiendo una racha de ocho meses sin marcar y contribuyendo a la remontada parcial del Sevilla. El pasado sábado, con Simeone observando desde el palco, Romero volvió a exhibir su potencial, participando activamente en la jugada del penalti y asociándose eficazmente con sus compañeros, recordando al delantero que deslumbró en sus inicios.




