Durante el evento, Ignacio Garriga, secretario general de Vox y diputado en el Congreso, destacó que Andalucía es un escenario clave para el "proyecto nacional" del partido, cuyo objetivo final es llevar a Santiago Abascal a la Moncloa. La formación busca consolidar su crecimiento y alcanzar una victoria significativa en los comicios del 17 de mayo.
Los Comités Ejecutivos Nacional y Regional de Vox se reunieron en Málaga para coordinar estrategias y discutir los avances en las negociaciones con el Partido Popular en comunidades como Aragón, Extremadura y Castilla y León. A pesar de no haber una fecha definida para el cierre de estos acuerdos, Garriga expresó "optimismo" sobre la posibilidad de formar parte de los gobiernos autonómicos.
“"Es un orgullo que hoy, en Málaga, volvamos a repetir esa imagen que vivimos no hace mucho en Ávila. Una imagen de un partido unido y con músculo preparado para afrontar la nueva contienda electoral en Andalucía."
El líder de Vox aprovechó la ocasión para criticar a sus adversarios políticos, el PP y el PSOE, utilizando la "corrupción" como eje central de su discurso. Hizo referencia a casos como los ERE en Andalucía y otros escándalos nacionales, como los casos "Ábalos" o "Kitchen", para subrayar la necesidad de un cambio político.
A pesar de que las encuestas sitúan a Vox como la tercera fuerza en Andalucía, el partido aspira a "ganar" y está convencido de que tiene "mucho que decir a los andaluces". Garriga afirmó que, de obtener un resultado suficiente en las elecciones del 17 de mayo, no dudarán en "cambiarlo absolutamente todo", con la confianza puesta en Manolo Gavira para liderar este cambio en las políticas regionales, que consideran un anticipo de lo que podría ocurrir a nivel nacional el próximo año.
Uno de los principales compromisos de Vox en Andalucía es "acabar con el turnismo" político entre socialistas y populares, proponiendo una alternativa que priorice a los ciudadanos españoles. Garriga reiteró la postura del partido de que los impuestos y el dinero público deben destinarse a "vivienda, servicios públicos y atender a los españoles", rechazando su uso para "menas, mordidas, ni para mantener a media África".




