Los hechos, según el escrito de acusación, tuvieron lugar en enero de 2023. La acusada, en compañía de otra persona no identificada, acudió a un establecimiento comercial con la intención de adquirir productos por un valor aproximado de 60 euros.
Durante la transacción, la mujer habría intentado llevar a cabo una maniobra conocida como “hurto mágico”, que consiste en sustituir un billete auténtico por uno falso sin que el vendedor se percate. Sin embargo, la empleada del comercio detectó la falsificación, frustrando así el intento de estafa.
Tras ser descubiertas, la acusada y su acompañante huyeron del lugar sin completar la compra ni recibir el cambio. Un tercer implicado las esperaba en un vehículo para facilitar su huida. El billete utilizado, de 500 euros, poseía una calidad que, a primera vista, podía confundirse con uno auténtico.
La Fiscalía ha solicitado para la mujer una pena de diez años y cinco meses de prisión. Se le imputa un delito de estafa en grado de tentativa, por el que se piden cinco meses de cárcel, y otro de falsificación de moneda, con una petición de diez años de prisión y una multa de 3.000 euros. La acusada cuenta con un historial de 42 condenas previas, incluyendo dos por delitos relacionados con moneda falsa.




