La manifestación en Málaga, que partió a las 12:00 horas desde la plaza de la Marina, se enmarcó en una serie de movilizaciones simultáneas en las ocho capitales de provincia andaluzas. Los participantes expresaron su rechazo a la "privatización" y a la gestión actual, señalando directamente al presidente Juanma Moreno.
“"Actualmente, la mortalidad global ajustada por edad en Andalucía es la más alta de todas las comunidades. Según el INE, en 2025, Andalucía superó en un 11,6% la tasa de mortalidad media del Estado."
Diversos partidos de izquierda, sindicatos y asociaciones se sumaron a la protesta. Por Andalucía estuvo representada por Toni Valero, coordinador de IU Andalucía, y Ernesto Alba, cabeza de lista por Málaga. Valero calificó las movilizaciones de "históricas", afirmando que son un "punto definitivo para echar a Moreno" y "recuperar" la sanidad pública.
El PSOE también participó, con Ana Villarejo, portavoz y número dos al Parlamento andaluz por Málaga, y Carmen Martín, secretaria de Salud del PSOE de Málaga, a la cabeza. Villarejo denunció que Málaga atraviesa "la mayor crisis sanitaria de los últimos tiempos" y criticó que la provincia lidere las listas de espera en Andalucía, con más de 240.000 personas aguardando una operación o cita con especialista.
Las demandas de las Mareas Blancas incluyen la recuperación de la inversión sanitaria, un plan plurianual para saldar la "deuda histórica sanitaria" de 20.000 millones, la creación de consejos de salud participativos, y la exigencia de que los cargos directivos tengan experiencia y formación acreditada, sin incompatibilidad con empresas sanitarias privadas. También reclaman destinar al menos el 25% del presupuesto sanitario a Atención Primaria, reducir las listas de espera y reforzar la salud mental.




