Los hechos se remontan al pasado mes de marzo, cuando la Central Operativa de Servicios de la Comandancia de la Guardia Civil de Córdoba recibió una llamada alertando sobre un grupo de jóvenes que realizaban actos vandálicos en las inmediaciones del matadero.
Una patrulla se desplazó al lugar y sorprendió a los jóvenes utilizando extintores, lo que generó una densa nube de polvo blanco. Tras identificar a los siete implicados, se inspeccionó la zona, constatando que una puerta lateral del edificio había sido forzada y que las paredes del interior estaban grafiteadas con espray. Además, las cajas destinadas a contener los extintores se encontraban vacías.
La denuncia posterior reveló que los daños causados en el edificio público ascienden a aproximadamente 2.000 euros. Las diligencias instruidas y los investigados han sido puestos a disposición de la Autoridad Judicial.




