El jefe de Alergología, Manuel Alcántara, ha subrayado la importancia de que los pacientes diagnosticados continúen con su tratamiento habitual. Esta medida es crucial para que, al alcanzar el pico de concentración de polen, puedan mitigar los efectos y evitar una mayor afectación en su salud.
“"La previsión este año, muy lluvioso, es que los niveles de polen sean más elevados que el pasado año."
Los pólenes de olivo y gramíneas son históricamente los que alcanzan las concentraciones más elevadas en la provincia de Jaén, lo que intensifica la preocupación ante la actual previsión. La monitorización de estos niveles se realiza mediante un captador de pólenes ubicado en la novena planta del Hospital Materno Infantil.
Este dispositivo opera con el método ‘Hirst’, un estándar utilizado por la Red Española de Aerobiología (REA) y la European Aeroallergen Network (EAN). El equipo aspira diez litros de aire por minuto, adhiriendo las partículas a una cinta impregnada con una sustancia adhesiva. Una veleta exterior asegura que el orificio de entrada se oriente siempre hacia los vientos dominantes, optimizando la recolección de muestras.
Una vez obtenida la muestra, la cinta se tiñe con fucsina y se analiza bajo microscopio para determinar la cantidad promedio de granos de polen por metro cúbico de aire. Esta información se difunde diariamente, permitiendo a las personas alérgicas anticiparse a los días de mayor riesgo, ajustar su medicación y reducir la intensidad de sus síntomas y posibles complicaciones respiratorias.




