El conjunto blanco logró un triunfo vital en un momento clave de la temporada, sumando tres puntos que le permiten afrontar las dos últimas jornadas con opciones intactas de alcanzar los puestos de promoción. Cerca de 9.500 personas se congregaron en el estadio jiennense para presenciar el encuentro.
Desde el inicio, el ambiente en los alrededores del feudo jiennense fue espectacular. El Real Jaén, que necesitaba sacudirse la derrota sufrida hace un par de semanas ante el Atlético Malagueño, no defraudó. El equipo dirigido por el entrenador mostró su determinación frente a un rival que también luchaba por alejarse de los puestos de descenso.
El primer gol llegó temprano, a los quince minutos, cuando un delantero remató un centro preciso, desatando la euforia en La Victoria. La situación se complicó para el equipo visitante en el minuto 32, cuando un jugador fue expulsado con tarjeta roja directa, dejando a su equipo con un hombre menos. Poco después, el Real Jaén amplió su ventaja con otro tanto del mismo delantero, colocando el 2-0 en el marcador antes del descanso.
A pesar de la ventaja y la superioridad numérica, el fútbol demostró ser impredecible. Al inicio de la segunda mitad, el Salerm Puente Genil sorprendió con un gol que redujo distancias, aprovechando un momento de debilidad del equipo local. Este tanto sirvió como un toque de atención para el Real Jaén, que intensificó sus ataques en busca de la tranquilidad.
Los locales generaron numerosas ocasiones de gol, pero el ansiado tercer tanto se resistía. La tensión creció en los últimos minutos, con el equipo visitante, a pesar de la inferioridad numérica, buscando el empate. Finalmente, el pitido final confirmó la victoria del Real Jaén por 2-1, un resultado que sabe a gloria y esperanza. Este triunfo augura un desplazamiento masivo de aficionados a Murcia para el decisivo choque contra el UCAM, manteniendo vivas las aspiraciones de play-off de ascenso.




