La operación, que culminó con la detención de diez individuos, todos ellos ya en prisión, ha permitido incautar una vasta cantidad de estupefacientes, armas de guerra, vehículos y material logístico. Este golpe representa uno de los mayores asestados al narcotráfico en el país, especialmente en la provincia de Huelva.
Los hechos se remontan al 13 de marzo, cuando la organización logró introducir aproximadamente cinco toneladas de cocaína a través del litoral onubense, utilizando embarcaciones de alta velocidad. Este método es comúnmente empleado en el tráfico internacional debido a su rapidez y la dificultad para su detección. Tras el desembarco, la droga fue trasladada por carretera hasta Gibraleón, donde se organizó su almacenamiento y posterior distribución.
Un día después, los agentes detectaron el inicio del reparto de la droga. Una furgoneta transportó parte del alijo a una vivienda en Utrera, mientras que un segundo vehículo, cargado con 35 fardos que superaban la tonelada de cocaína, fue interceptado por la policía. En esta intervención, se detuvo al conductor y a otros dos individuos que realizaban labores de contravigilancia. Los implicados portaban un arma larga de guerra, una pistola, munición y un inhibidor de frecuencia, lo que subraya el alto grado de organización y peligrosidad de la red.
Las investigaciones culminaron con registros simultáneos en dos viviendas utilizadas como "guarderías" de droga en Gibraleón y Utrera. En el inmueble de Huelva, se intervinieron más de 3.500 kilogramos de cocaína, cuatro fusiles de asalto tipo kalashnikov, dinero en efectivo y una furgoneta robada con placas falsificadas. Durante la intervención, llevada a cabo por el Grupo Operativo Especial de Seguridad, cinco personas fueron detenidas, incluyendo al propietario del inmueble. En la vivienda de Utrera, se incautaron otros 400 kilogramos de cocaína y se arrestó a dos personas más.
El balance final de la operación incluye la incautación de cinco toneladas de cocaína, cinco armas de guerra (cuatro kalashnikov y un arma larga), una pistola, cinco vehículos, 17 teléfonos móviles y más de 5.000 euros en efectivo. Los diez detenidos están acusados de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y robo de vehículo, y todos han ingresado en prisión por orden judicial.
La investigación, dirigida por la Audiencia Nacional y la Fiscalía Especial Antidroga, ha confirmado que la organización operaba con una estructura perfectamente definida y una gran capacidad logística para introducir, almacenar y distribuir grandes cantidades de droga, incluso a nivel internacional. Esta actuación desmantela una de las redes más importantes activas en el sur de España, responsable del mayor alijo de cocaína intervenido hasta la fecha en las costas de Huelva.




