Tras las intensas rachas de viento del viernes, la jornada del sábado en Granada ha estado marcada por la lluvia, que en muchos casos ha arrastrado barro, llegando incluso a dar un tono marrón a Sierra Nevada. A pesar de la cantidad de agua, la Policía Local ha confirmado que ninguna de las incidencias registradas hasta el momento reviste gravedad, y puntos críticos como la Avenida Andalucía o la Rotonda del Helicóptero han funcionado con normalidad.
Las precipitaciones han tomado por sorpresa a muchos granadinos, quienes, confiados por el buen tiempo inicial del fin de semana, vieron cómo el cielo se oscurecía a partir del mediodía. Los truenos anunciaron la llegada de las nubes, que descargaron en varios puntos de la capital y la provincia. Una de las imágenes más llamativas fue la Carrera del Darro, que se transformó en un auténtico río, obligando a los comerciantes a instalar barreras para proteger sus locales.
Situaciones similares se vivieron en el Centro Comercial Nevada, donde los visitantes se vieron momentáneamente atrapados por la intensidad de la lluvia, impidiéndoles salir hacia el aparcamiento exterior o la parada del Metro. Los avisos por tormentas, que pueden ser localmente fuertes y venir acompañadas de granizo, se activaron a las tres de la tarde en la Cuenca del Genil (73 municipios) y en Nevada y Alpujarra.
Para el domingo, se espera un descenso brusco de las temperaturas, que no superarán los 21 grados, un cambio significativo respecto a los 27,9 grados registrados el viernes en el aeropuerto. Durante la alerta del sábado, se preveían acumulaciones de hasta 20 litros por metro cuadrado en una hora en la Cuenca del Genil, y 15 litros en la comarca de Alpujarra y Nevada, donde también se advirtió de la posibilidad de granizo.




