Estos acusados están implicados en una macrocausa por blanqueo que inicialmente abarcó a 23 personas. El caso llegó a la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada en junio pasado, donde se exploraron acuerdos de conformidad. Ahora, el juicio se ha fijado para estos tres procesados.
Dos de los implicados también enfrentan cargos en un juzgado de Santa Fe por su presunta pertenencia a una organización criminal dedicada al cultivo y tráfico de marihuana, tenencia ilícita de armas y un delito leve de defraudación de fluido eléctrico.
La falta de ingresos legales suficientes de los acusados para justificar su patrimonio refuerza la tesis de la Fiscalía sobre la existencia de diversas operaciones para tratar de blanquear el dinero conseguido con la venta de droga.
Entre las estrategias de blanqueo identificadas se encuentran la adquisición de viviendas y vehículos, inversiones en reformas de inmuebles y el pago de préstamos hipotecarios, según el escrito de acusación provisional de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Europa Press.
Otro método consistía en registrar bienes a nombre de terceros, utilizando testaferros para ocultar la verdadera procedencia del dinero. La Fiscalía sostiene que todos los acusados actuaron como testaferros del líder de la organización, ya enjuiciado, quien era el propietario real de los bienes.
Estas prácticas de blanqueo se vieron facilitadas por las estrechas relaciones familiares y personales entre las 23 personas inicialmente involucradas en la macrocausa, quienes en su mayoría conformaban un clan familiar o estaban unidas por lazos de vecindad o amistad.
El juicio contra estos tres últimos acusados está programado para finales de mes en la Sección Segunda. La Fiscalía solicita para ellos penas de entre cuatro y cinco años de prisión, además de multas que oscilan entre los 50.000 y el millón de euros.




