El encuentro, disputado en una jornada marcada por el mal tiempo, congregó a cerca de 11.000 aficionados que brindaron su apoyo incondicional al conjunto rojiblanco. La afición fue testigo de un partido clave para las aspiraciones del equipo.
El único tanto del partido fue obra de Rubén Alcaraz, quien con su gol solitario aseguró los tres puntos para el Granada CF. Esta victoria permite al equipo granadino encarrilar su salvación, consolidando su posición en la tabla.
La trascendencia de este resultado es notable, ya que acerca al Granada CF a su objetivo de mantener la categoría, ofreciendo tranquilidad a sus seguidores tras un encuentro disputado y con gran ambiente en las gradas del Nuevo Los Cármenes.




