La detención se produjo durante la madrugada después de que el responsable del gimnasio, ubicado en el distrito norte de la ciudad, recibiera una alerta de la central de alarmas por un acceso no autorizado. Las cámaras de seguridad confirmaron la intrusión, lo que llevó a una rápida comunicación con la Policía Nacional.
Al llegar los indicativos policiales, un cómplice del detenido emprendió la huida en un vehículo. El presunto autor del robo, por su parte, intentó evadir a los agentes escondiéndose entre una pared metálica y un pilar de hormigón dentro de las instalaciones.
Los agentes verificaron que la puerta del aparcamiento había sido forzada, encontrando el candado cortado. Una segunda puerta interna también presentaba signos de haber sido violentada. Durante la inspección, se descubrió una jaula trastero con barrotes cortados y tres bicicletas, presuntamente sustraídas de su interior.
En el lugar se halló una mochila con herramientas que se cree fueron utilizadas para el robo, incluyendo una radial con batería, un cortacables y un punzón. El responsable del centro deportivo informó a la Policía que días antes se había sustraído un patinete eléctrico a una trabajadora, y se investiga si el detenido podría estar implicado también en este hecho. La autoridad judicial ha decretado el ingreso en prisión del arrestado.




