Esta actuación es una respuesta directa a los desperfectos ocasionados por las fuertes lluvias registradas en la provincia, que provocaron desprendimientos, obstrucciones en pozos y el colapso del sistema de drenaje en la zona.
“"El estado actual de la vía presenta riesgos para la seguridad vial por la falta de evacuación de aguas y la inestabilidad de ciertos taludes."
Entre las labores principales que se llevarán a cabo, se incluye la limpieza exhaustiva de cunetas, caños y pozos que se encontraban cegados a lo largo de más de dos kilómetros de la vía. Además, se construirán nuevas cunetas de hormigón con el objetivo de prevenir futuras inundaciones.
El proyecto también contempla trabajos de excavación, recorte y reperfilado de los taludes que se encuentran en mal estado, una medida esencial para evitar nuevos desprendimientos sobre la calzada. Asimismo, se construirán muros de escollera y gaviones en los puntos más críticos para asegurar la estabilidad de la plataforma de la carretera. Finalmente, se procederá a la retirada y reposición de mallas de contención y refuerzos con escollera hormigonada en áreas específicas consideradas de riesgo.




