La presencia de Felipe VI en la localidad malagueña de Casares para la boda de un amigo fue uno de los momentos más comentados del evento. El monarca, que acudió solo, se integró completamente en la fiesta familiar, participando en el baile y permaneciendo en el ágape hasta la recena nocturna.
La celebración nupcial tuvo lugar en un cortijo de la mencionada localidad, cercana a la provincia gaditana. Los invitados se mostraron sorprendidos por la aparición del Rey, quien en todo momento actuó como uno más, rindiendo tributo a su amigo.
El grupo musical Los Alpresa, conocido en las ferias primaverales, fue el encargado de animar la fiesta posterior al banquete. Su música logró que todos los invitados, incluido el Rey, se sumaran a las coreografías colectivas. Incluso, don Felipe subió al escenario, agradeciendo la invitación y mostrando su habitual cercanía al saludar a los presentes.
Vídeos y fotografías de la desenfadada aparición del Rey circularon rápidamente por las redes sociales. El programa matinal Espejo Público de Antena 3 se hizo eco de la noticia, destacando que el monarca bailó “con todos” y disfrutó de la música, demostrando su gusto por sumarse a los bailes en su ámbito privado.
Este evento en Casares no es la primera vez que el Rey asiste a un acto con amigos sin la compañía de la Reina Letizia. En la pasada Semana Santa, la familia real al completo sorprendió al público al aparecer entre los asistentes a una procesión del Viernes Santo en el barrio madrileño de Carabanchel, mostrando también su proximidad con los ciudadanos.




