Después de varios intentos fallidos en subastas, el lienzo La Adoración de los Reyes Magos, creación del insigne Antonio del Castillo, ha encontrado finalmente un nuevo propietario. Un particular ha formalizado la adquisición de esta pieza para su colección personal, asegurando así su retorno a Córdoba, la ciudad que vio nacer al afamado pintor, según confirmaron fuentes cercanas a la operación.
El nuevo dueño llevó a cabo una negociación directa con la última casa de subastas que había intentado, sin éxito, vender la obra. En subastas anteriores, el precio de salida de la pintura había alcanzado los 20.000 euros. La pieza representa un pasaje bíblico frecuentemente abordado por el autor, quien posee una obra de temática similar en el santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta.
La escena plasmada en el lienzo es la Epifanía, con la Sagrada Familia ubicada a la derecha y los Reyes Magos, acompañados de su cortejo, apareciendo por el lado izquierdo. El rey Melchor, con su característica barba blanca, se arrodilla ante la Virgen, San José y el Niño Jesús para ofrecer sus presentes, mientras uno de sus pajes sostiene su larga capa. Baltasar y Gaspar, junto a numerosos miembros de su séquito, permanecen de pie.
Un detalle tradicional en las representaciones del portal de Belén, el buey, también figura en la obra, tendido a los pies de San José, como es habitual. Los ropajes de los personajes destacan por su riqueza cromática y la sensación de movimiento que transmiten. La mayoría de las obras de Antonio del Castillo (1616-1668) se encuentran en Córdoba, ciudad donde residió la mayor parte de su vida y donde falleció.
Fuentes cercanas a la transacción indicaron que la obra requerirá una restauración urgente, dado su delicado estado de conservación. Tanto el color como la integridad del lienzo presentan grietas y deterioros significativos, producto del inexorable paso del tiempo. La pintura mide 111 x 159 centímetros, y se espera que los trabajos de restauración permitan redescubrir detalles y recuperar los colores originales una vez eliminadas las capas superficiales acumuladas.




