El Córdoba CF busca consolidar su objetivo de la permanencia tras dos victorias consecutivas. El próximo desafío será contra la Cultural Leonesa, actualmente colista de la competición, un rival que, a pesar de su posición, aún lucha por la salvación. Para Diego Percan, este partido tiene un significado especial, ya que regresa a la que fue su casa y a su tierra natal.
Percan, quien llegó a El Arcángel el 1 de enero procedente del Arka Gdynia de Polonia, firmó un contrato hasta junio de 2027. A pesar de la ambiciosa apuesta del club, la falta de ritmo de juego inicial ha sido un desafío para el delantero, quien ha disputado 255 minutos en 12 partidos como suplente, logrando un gol y una asistencia.
“"La competencia es algo básico y clave para que un equipo funcione. Si no hubiese competencia, al final siempre sería lo mismo, no habría ambición. Soy una persona que entiende la competencia con una manera de mejorar y de ser mejor."
El director deportivo del club, Juanito, ha destacado la polivalencia de Percan, quien puede desempeñarse como extremo derecho, delantero o mediapunta. El jugador ha manifestado su compromiso de rendir al máximo en cualquier posición, sintiéndose cómodo tanto en la banda derecha, donde ya jugó en la Cultural, como en la punta, su posición natural desde pequeño.
Para dar un salto de calidad bajo la dirección de Iván Ania, Percan considera fundamental seguir sumando minutos y confianza. Aunque los números como goles y asistencias son importantes para un delantero, el jugador enfatiza la importancia de mantener buenas sensaciones en el campo.
A pesar de una racha complicada, el Córdoba CF afronta los últimos siete partidos con la misma ambición. Percan ha reconocido que los inicios en el fútbol profesional fueron difíciles, pero la confianza de Iván Ania le ha permitido evolucionar y buscar su mejor versión. El delantero espera un partido cerrado contra la Cultural Leonesa, un equipo que necesita urgentemente los tres puntos y que, según Percan, cuenta con jugadores polivalentes capaces de generar peligro.




