La Federación de Asociaciones Vecinales y Ciudadanas de Algeciras (Fapacsa) ha recibido con agrado el giro en la planificación del Puerto de Algeciras, que ahora contempla la expansión de sus actividades fuera de los límites marítimos actuales. Este cambio, que se proyecta hasta el año 2030, es visto como un paso crucial para el futuro de la ciudad, especialmente por el abandono de los rellenos previstos frente a Punta de San García.
“"No era sostenible seguir colapsando el ya hipotecado a perpetuidad litoral ciudadano de Algeciras, pudiendo orientar la logística portuaria mirando también al interior de la bahía de Algeciras."
Hace apenas seis meses, la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras aún consideraba las ampliaciones con rellenos. Sin embargo, la oposición de diversas asociaciones y la intervención del Ministerio de Medio Ambiente lograron frenar el proyecto. Fapacsa interpreta esta reorientación como un "despertar hacia un nuevo horizonte" en la gestión portuaria, que busca compatibilizar el desarrollo económico con la calidad de vida de los ciudadanos y la protección de la biodiversidad.
En este contexto, la federación organizará un congreso ciudadano el próximo 16 de abril en la Universidad de Cádiz, centrado en la relación entre el puerto y la ciudad. El evento contará con la participación de expertos como Juan Ureta, Manuel Gutiérrez Luna, María José Segovia, Manuel Garnica, José Méndez, Gaspar Perea, Abel Fernández y Rafael Fenoy, quienes presentarán análisis y propuestas sobre el nuevo enfoque logístico.
Además, Fapacsa ha recordado que se cumplen 40 años del convenio Puerto-Ciudad firmado en 1985, un periodo que describen como de "desencuentros" y que, según afirman, ha dejado a la ciudad "atrapada por su puerto".
Entre las demandas de la federación se incluye el soterramiento de la vía férrea para eliminar la barrera que divide la ciudad y la creación de un corredor verde. También proponen que el Estado asuma los costes del nuevo modelo logístico y compense los daños acumulados en el litoral, sugiriendo la condonación de la deuda municipal con el Instituto de Crédito Oficial y un canon anual para resarcir la pérdida de playas urbanas y entornos medioambientales.




