La intervención policial, que tuvo lugar en la mañana de hoy, ha resultado en el precintado y tapiado del edificio, una acción que ha afectado directamente a dos familias que residían en su interior. Actualmente, los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Cádiz están trabajando para encontrar una solución habitacional para estas familias.
Este suceso se enmarca en un contexto de creciente preocupación vecinal en el barrio de Santa María, donde los residentes han manifestado un aumento de la inseguridad. Los vecinos atribuyen esta situación al incremento del trapicheo y otros problemas asociados al tráfico de drogas, como los atracos.
Algunos de los vecinos apuntan a que esta vivienda desalojada es uno de esos puntos de venta de estupefacientes.
En respuesta a estas inquietudes, el alcalde de Cádiz, Bruno García, visitó el barrio esta mañana para expresar su apoyo a las reivindicaciones de los vecinos y abordar la problemática de la inseguridad en la zona.




