El conjunto amarillo se encuentra en una situación crítica, acumulando un balance desolador en la segunda vuelta de la temporada 2025-26. Con solo una victoria frente al Mirandés y un empate contra el Burgos, sumado a doce derrotas, el equipo ha logrado únicamente cuatro puntos de los últimos 42 posibles, posicionándose como el peor de la categoría en este tramo.
A pesar de este pésimo rendimiento, el Cádiz CF aún depende de sí mismo para evitar el descenso, manteniendo un margen de cuatro puntos sobre la zona de peligro. Sin embargo, la urgencia de sumar victorias es palpable para revertir esta dinámica.
La situación más alarmante se vive en su propio feudo, donde el equipo ha encadenado siete derrotas consecutivas, una racha sin precedentes en su historia. Tras la reciente derrota por 0-1 ante el Andorra, el club ha alcanzado las diez derrotas como local en lo que va de campaña, superando la mitad de los encuentros disputados en el estadio, conocido actualmente como JP Financial (anteriormente Nuevo Mirandilla y Ramón de Carranza).
Este registro iguala el peor de su historia en la categoría de plata, que se remonta a la temporada 1993-94. En aquella ocasión, el equipo también sufrió diez derrotas en casa y, al final de la campaña, descendió a la entonces conocida como Segunda B (actualmente Primera Federación). Con tres partidos aún por disputar como anfitrión (contra Las Palmas, Deportivo de La Coruña y Leganés), la actual dinámica en el estadio gaditano es una seria advertencia sobre el futuro del equipo dirigido por Sergio González.




