La Policía Nacional de Algeciras interceptó una furgoneta de alquiler con 148 garrafas de combustible en la madrugada del 11 de abril de 2026, tras una persecución en la autovía AP-4. El vehículo, que circulaba a gran velocidad y con la carrocería visiblemente hundida, levantó sospechas entre los agentes.
El conductor ignoró las señales de alto de la policía e intentó huir, pero fue inmovilizado poco después. Los cinco ocupantes del vehículo intentaron escapar a pie, siendo rápidamente detenidos. En el interior de la furgoneta se encontraron 148 garrafas de 25 litros cada una, sumando un total de 3.700 litros de gasolina transportados ilegalmente.
La suspensión anormalmente baja de la furgoneta —señal inequívoca de que transportaba una carga muy pesada— encendió todas las alarmas.
Este incidente cobra especial relevancia al ocurrir apenas un día después de la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2026, del 8 de abril. Esta normativa modifica el Código Penal para considerar delito la tenencia, depósito, fabricación, tráfico, transporte o suministro no autorizado de sustancias inflamables, incluyendo el combustible líquido. Las penas establecidas oscilan entre tres y cinco años de prisión.
La nueva ley, conocida como la ley de multirreincidencia, busca endurecer la respuesta penal ante delitos contra el patrimonio y, de manera específica, tipifica el 'petaqueo'. Este término se refiere al transporte y aprovisionamiento masivo de combustible destinado a las embarcaciones semirrígidas utilizadas en el tráfico de drogas en el Estrecho de Gibraltar, una práctica común en el Campo de Gibraltar y la provincia de Cádiz.
Los cinco detenidos fueron puestos a disposición del Tribunal de Instancia de Puerto Real, que decretó su libertad provisional a la espera del juicio oral. Se han convertido en uno de los primeros casos investigados bajo esta nueva figura delictiva en la provincia.




