El presunto acueducto romano, descubierto en la carretera de La Parrilla, en Andújar, sigue siendo objeto de intensos trabajos de excavación y estudio por parte de los equipos especializados. Hasta el momento, no se han obtenido resultados concluyentes sobre su verdadera naturaleza y extensión.
Este importante descubrimiento se produjo hace aproximadamente diez meses, durante las labores previas a la instalación de una planta solar en la zona. Fue entonces cuando emergieron a la luz estructuras que, por su tipología, apuntaban a un posible origen romano, captando de inmediato el interés patrimonial y científico.
Desde aquel momento, la intervención arqueológica ha permanecido activa bajo la atenta supervisión de la Delegación Territorial de Cultura de la Junta de Andalucía. La administración autonómica ha confirmado que las tareas siguen en curso y que aún no es posible ofrecer un informe cerrado o valoraciones definitivas.
“"Los trabajos continúan y no hay conclusiones por el momento. Será necesario esperar a la finalización de la excavación para poder elaborar el informe técnico definitivo."
Los especialistas han vinculado estos restos con el entorno de Isturgi, un enclave de gran relevancia en la época romana dentro de la campiña del Guadalquivir. Esta antigua ciudad destacaba por su actividad agrícola, comercial y alfarera, y contaba con una extensa red de infraestructuras para el aprovechamiento del agua y la comunicación. La aparición de un posible acueducto refuerza la hipótesis de una red hidráulica más compleja de lo que se conocía hasta ahora.
La Junta de Andalucía ha mantenido una postura de máxima cautela a lo largo de estos meses, enfatizando la necesidad de conciliar la protección del patrimonio con el desarrollo del proyecto energético. La prioridad es completar la excavación y documentar exhaustivamente todos los restos antes de emitir una valoración global.




