La entidad sin ánimo de lucro ha presentado una solicitud de calificación ambiental, un paso clave para expandir las actividades culturales que ya se venían realizando en el templo. Este esfuerzo forma parte de un proyecto integral que busca mejorar la accesibilidad del inmueble, corregir deficiencias estructurales y adecuar técnicamente el edificio para potenciar su valor como punto de encuentro cultural y social en Córdoba.
Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de tramitación administrativa ante diversas instituciones. Además de la solicitud de calificación ambiental a la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) del Ayuntamiento de Córdoba, también hay gestiones pendientes con la Junta de Andalucía en materia de Cultura. La Fundación Kutxabank ha confirmado que se realizarán las catas arqueológicas preceptivas, un paso fundamental para la definición final de la ejecución de la obra.
La duración de estos trámites administrativos impide, por el momento, establecer un calendario preciso para la finalización de las obras de adecuación. Tampoco se ha actualizado el presupuesto, aunque hace dos años ya se estimaba una inversión superior al millón de euros.
La Iglesia de la Magdalena, que da nombre a su barrio, es una de las catorce iglesias fernandinas construidas por orden de Fernando III el Santo tras la conquista cristiana de Córdoba en 1236. Con una planta de 600 metros cuadrados, dejó de ser parroquia a finales del siglo XIX y cerró al culto en 1956. Fue declarada Monumento Nacional en 1982.
En septiembre de 1990, un incendio devastó el edificio, que fue restaurado entre 1995 y 1998. Desde 1999, la iglesia está cedida a la Fundación Kutxabank (anteriormente Fundación Cajasur) por la Diócesis de Córdoba. En febrero de 2024, esta cesión se amplió por 30 años, hasta 2059, un acuerdo sellado por el anterior obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, y el entonces presidente de la Fundación Cajasur, Joseba Barrera.




